Sediento de ti.

Sediento de ti.

martes, 14 de abril de 2015

Capitulo II

 Capitulo 2


Me despierto y lo primero que hago es humedecer mis labios con la lengua, y por el rabillo del ojo me aseguro de que ya no hubiera ningún rayo de sol se reflejara en las escaleras del sotáno, y efectivamente, ya era de noche, hora de comer y divertirse un poco sin acabar hecho cenizas. Me levanto de la cama y me voy directo al armario, dejando las prendas que anoche me quité por el suelo, ya tendría tiempo y ganas de recogerlas..O no. Cojo unos vaqueros oscuros junto con una camiseta negra con el cuello en forma de uve, me miro al espejo y peino mi pelo negro con mis dedos a mi gusto, pero tampoco sin esforzarme mucho, era parte de mi encanto natural, luego cojo mi chupa de cuero negra y unas botas tobilleras del mismo color, listo para salir a cazar.
No tengo muy claro donde ir, pues a esta hora poca gente iba a encontrar en la calle, quizá alguna adorable viejecita tirando la basura o cualquier adolescente colocado por el bosque, pero hoy eso no es suficiente, busco diversión no solo alimento así que me decido por ir al bar del pueblo, una buena copa y una buena camarera, que seguro que hay y mas con lo machistas que suelen ser en los bares de pueblo, al igual que en los de carretera, eso me ayudaría a olvidarme de Megan, ese dichoso polo de sangre que no era capaz de comerme.



Aparco mi coche en la plaza del pueblo, en realidad podría haber venido corriendo y en menos de un minuto estaría aquí, pero llevando el coche sería mas fácil seducir a una de esas bobas camareras de pueblo y si era rubia, mas sencillo aún. Salgo del vehículo y guardo las llaves en el bolsillo de mi chaqueta, caminando en dirección al bar. Una vez allí, entro y observo que está casi repleto de adolescentes insolentes pero no les doy importancia, mucho menos cuando veo a una camarera y encima rubia, me froto las manos a modo de victoria y camino hacia la barra con el sonido de la suela de mis botas en la madera del suelo.

—Un bourbon, preciosa. —Le digo a la rubia mientras me siento en el taburete y la mortal me sonríe con cierta picardía, ya la tengo ganada solo con mirarla, soy demasiado irresistible.


La humana me trae mi copa y comienzo a sacarle tema de conversación, ejerciendo por supuesto cierta compulsión en ella, si no, no tendría gracia. Le pregunto si es de aquí, y ella me responde de forma afirmativa, seguimos charlando hasta que la puerta de lo que imagino que es la cocina se abre, ladeo la cabeza al ver quien sale de ahí con un mandil burdeos en su cintura y un uniforme negro; Megan. Me regocijo al ver su reacción, está pasmada, asombrada y por que negarlo, asustada. Mi bolsa de sangre humana no hacía mas que interponerse en mi camino, el destino quiere que acabe con su vida y me frustra no poder hacerlo, pues no hay nada que desee mas que desgarrar su garganta, cuanto mas lo pienso mas me reconcomo por dentro por el mero hecho de no saber por que cojones no llego a matarla. Pero bueno, la rubia pagará mi frustración así que de momento, no voy a quejarme. Doy un sorbo a mi copa y la morena se acerca a la barra mientras la rubia es llamada para atender a otro pueblerino, entonces esta se apoya disimuladamente sobre la barra y me pregunta:

—¿Se puede saber que coño haces aquí?—

Al escucharla ruedo los ojos y alzo la copa para que comprenda lo que estoy haciendo en un bar; beber. La humana a la que tantas ganas tengo de matar, desaparece de mi vista para atender las mesas ocupadas por los niñatos del pueblo y yo le lanzo una mirada furtiva a la rubia, esta realmente buena, quizá me la tire y ya luego me la como, aunque las rubias nunca han sido de mi agrado pro con ésta..Podría hacer una excepción. Cuando terminó de atender, volvió a mi como si fuera el polo opuesto de un imán, no podía ocultar la sonrisa debido a que mi encanto seducía a cualquiera, comenzamos a hablar o mas bien, ella comenzó a hablar, era realmente insufrible, y hablaba muy rápido me tenía la cabeza como un puto bombo, la miro a los ojos fijamente, clavando mi mirada en la suya y murmuro: —“Vas a dejar de hablar tanto, y me vas a poner otra copa, pero esta vez, gratis”.—La rubia asiente y casi que noto como si palideciera al usar mi control mental, luego se gira y va hacia la vitrina para ponerme otra copa.
Aprovecho para buscar con la mirada, el olfato y el oído a Megan, a la que veo trabajar sin parar, llevando los pedidos a las mesas y volviendo a la barra para seguir sirviendo a las mesas, hay que reconocer que la joven tiene eficacia al trabajar, una lástima que en cuanto pueda pienso quitársela junto con su vida.




Después de unas horas el bar se vacía y la morena viene de nuevo hacia mi, pero esta vez sin discreción alguna, se apoya sobre la barra y me quita el vaso al cual aún le quedaba un sorbo, eso me cabrea demasiado, sé que lo ha hecho para eso y quien me busca me encuentra.

—Lo siento caballero, vamos a cerrar.

Aprieto la mandíbula y le guiño después un ojo a la rubia antes de dejar un billete de cincuenta dólares sobre la barra.

—Quédate el cambio.

Me levanto del taburete y camino hacia la salida, abriendo la puerta para notar el aire fresco en mi pálida piel. Rodeo el local y camino hacia la acera de enfrente, desde ahí diviso perfectamente la puerta del servicio, o lo que es lo mismo, por donde salen los empleados, al cabo de diez minutos veo a la rubia y a la morena salir por la misma puerta, camino a la par que ellas pero de forma sigilosa, como si de un león a punto de cazar a su presa se tratase. De repente, se detienen, la morena tiene frío y va a ponerse una chaqueta, es el momento perfecto. Aparezco a velocidad vampírica frente a ambas y ladeo una sonrisa.


—Buenas noches, de nuevo señoritas.—Digo de forma divertida. Luego me acerco mas a la rubia y la miro a esos ojos azules, aunque los míos son mas bonitos. —No vas a gritar, ni a moverte.—Sus pupilas se dilatan y comprendo que ha recibido mi orden.


En ese instante saco mis colmillos y antes de que la morena pueda huir, ya los tengo clavados en su cuello, pero antes de que pueda tomar una sola gota de su sangre, una bocanada de aire como si fuera un huracán me lanza hacia atrás haciendo que choque con la farola de esa misma esquina. Cuando alzo la vista, recuperándome del impacto, la rubia tiene la mano alzada, apuntando hacia mi y recitando unas palabras en lo que parece ser latín. Entonces comprendí lo que era, ¡era una maldita bruja! Eso me enfureció aún mas y me lancé a por ella directamente, pero entonces su mano se puso en forma de garra, apuntando hacía mi cabeza y sentí tal dolor que hasta tuve que gruñir. Es como si mi cerebro se estuviese quemando por dentro, este dolor me hizo de nuevo caer al suelo de rodillas, dejando así que mis presas se escaparan.  

sábado, 24 de enero de 2015

Capitulo 1, página VI.

Sediento de ti, Capitulo 1, página VI.



Al ver como el sofá se amoldaba fácilmente a mi estructura corporal, no dudo un segundo en reclinarme sobre éste hasta estar lo suficientemente cómodo. Alargo la mano y cojo un cojín de color crema y lo pongo sobre mi estómago, cruzando mis brazos sobre éste.
Lanzo una interesante mirada a la joven que me mira sin saber a que atenerse, puedo notar como está inquieta, nerviosa e incluso un poco desconcertada, no me sigue ni sabe por donde voy a salir yo. No sabe si voy a comportarme bien como ella espera o si a la mínima de cambio me lanzaré a su cuello, solo con ver sus ojos de cervatillo mal herido puedo saber todo lo que está pensando. Ésta humana es demasiado transparente, he conocido varios a lo largo de mis quinientos años y confieso que con algunos me ha costado saber lo que pensaban o sentían, pero Megan..Con ella es muy sencillo. Sin mas preámbulos me dispongo a curiosear.

Veamos...¿Cómo es que sabes tanto sobre los vampiros ratona de biblioteca?.

Sonrío de lado con falsedad, por tanto dicha sonrisa se borra de mi rostro al segundo, la humana rueda los ojos por aquello de “ratona de biblioteca”, coge un poco de aire y separa los labios para responder mi pregunta.

Cuando era pequeña y no podía o más bien no quería dormir, mi madre me contaba historias sobre vampiros, hombres lobos o brujas para asustarme y que así me durmiera antes. Por aquel entonces me daban miedo los seres como tú pero al crecer, quise saber más, quise saber si realmente existían pues, toda leyenda se suele sacar de algún hecho real. Investigué pero al parecer no obtuve mucho éxito.

Asiento y hago una mueca curvando mis labios hacia abajo al oír eso último. Descruzo mis brazos y los alargo poniéndolos sobre el borde del sofá, pudiendo así estirarme un poco. Frunzo un poco el ceño y la miro.

O eso crees. —La miré con el rostro impasible.— ¿Y esa señora ya ha dejado de contarte batallitas de vampiros? Por que sigues siendo un cervatillo asustadizo.

La humana endureció el rostro, noté como su mandíbula se había tensado tras mis palabras. Los orificios nasales se le habían abierto incluso un poco y no sabía si la había enfadado o estaba a punto de lloriquear como una niña de cinco años. Finalmente con su mirada café puesta en mí, responde.

Esa señora está muerta.

Un incómodo silencio se hizo en aquella sala pero yo no muestro ni una pizca de remordimiento ni ninguna intención de disculparme. Vuelvo a cruzar los brazos sobre mi pecho y sigo con mis preguntas.

¿Que más crees saber sobre mi?.

La morena imita mi mueca anterior, curvando los labios hacia abajo y alzando las cejas , luego deshace aquella mueca y me mira cruzando las piernas.

Visto lo visto, nada. No te afectan los ajos —Comienza a contar con los dedos— ni las estacas, no puedes salir a la luz del sol, pero...¿Que hay de la verbena?.
La morena deja de contar con los dedos y entrelaza los dedos de sus manos mientras me mira, puedo ver en las comisuras de sus labios como desea mostrar una sonrisa triunfal. Yo la miro y enarco una ceja sin cambiar de postura.

Por desgracia para ti, eso no es más que ficción asi que, no dejes escapar la sonrisa que quiere salir por la comisura de tus labios.

La joven se sorprendió al oír mis palabras, no creo que lo que le haya sorprendido haya sido el hecho de que la verbena sea ficción, si no más bien, que supiera que iba o quería sonreír después de que mi respuesta fuese un sí pero, ese no ha sido el caso.
Megan frunce el ceño, y su gesto me muestra frustración, está enfadada con ella misma por que no es capaz de conseguir que es lo que puede afectarme, en realidad ya lo sabe: La luz del sol. Ese es un factor con el que ella cuenta a favor puesto que no podré cazarla de día, pero lo prefiero por que de noche no hay nadie en ningún sitio, todos los de este pueblo están mas que dormidos, por el contrario de día, hay gente por todos lados y puede ser mucho más complicado. Veo que se incorpora en el sillón de una plaza y me mira aún con el ceño fruncido.

Entonces..¿Que te afecta? ¿Que te debilita? ¿Como puedes morir?.

Después de semejante pregunta y de ver lo seria que la humana la formuló no pude evitar reírme a carcajadas en su cara, claramente me estaba mofando de semejante estupidez. Incluso dí unas palmadas mientras me reía. ¿De verdad piensa que le voy a contar mi debilidad? Dios mío, parece rubia. Ni a ella ni a nadie en quinientos años de inmortalidad le contaría semejante secreto, de ser así mis enemigos conseguirían destruirme en un abrir y cerrar de ojos, y puedo tener millones de enemigos repartidos por todo el mundo así que, no me conviene ni lo desvelaré jamás. Cuando mi ataque de risa finaliza, miro a la humana todavía con una sonrisa burlona en los labios, me está mirando muy seriamente, enfadada y furiosa al ver como me he mofado de ella.

Nadie en mis quinientos años ha sabido tal cosa. Tú no vas a ser especial, busca una bruja a ver si lo adivina, ya sabes de esas que salen a las tres de la mañana por la televisión.

Emito un par de carcajadas más y entonces la humana se levanta con impetu del sillón de una plaza, tal fue su rabia que casi lo deja caer hacia atrás. Alza un brazo y con su dedo índice me señala hacia la puerta.

Largo, fuera de mi casa.— Espetó la morena mientras me miraba con la mandíbula tensada.

Vaya, me sorprende. Es la primera persona mortal con la que me cruzo que es capaz de echarme huevos, me gusta tiene garra, chispa y carácter. Me levanto del sofá con una sonrisa burlona y alzo las manos a modo de: “Tranquila no me pegues”. Niego con la cabeza riendo y rodeo el sofá caminando hasta el recibidor, abro la puerta y antes de salir fijo mi mirada en ella por encima del hombro.

Recuerda que..Puedo entrar cuando lo desee.

Una vez hecha aquella advertencia a modo de despedida, crucé el umbral de la puerta y salí de aquella vivienda sin alejarme de ella. Me quedé en el porche y pude oír un suspiro de alivio de la morena. Durante un par de minutos no escuché nada mas y acto seguido, oí los interruptores y vi como las luces del salón y de la cocina se habían apagado. Luego pude oír como subía las escaleras y entonces, con la velocidad que me caracterizaba entré por la ventana de su habitación colocándome tras la puerta de ésta. En cuanto la morena curzó la el marco de la puerta y estaba ya en el centro de la habitación, cerré la puerta tras ella, se giró me miró con un gesto de sorpresa y terror. Yo sonrío perverso y dejo salir mis colmillos, noto como mis ojos se oscurecen y me lanzo sin dudar al cuello de la morena, hundo mis colmillos en él desgarrando su tersa y suave piel. No le había dado tiempo ni tan siquiera a que tratase de esconderse en el baño, la chica se me resistía sin éxito, trataba de apartar mis manos de su cuerpo pero mi fuerza era cuatro o cinco veces superior a la de ella, así que todo esfuerzo era en vano. Mientras me alimento de ella pude notar como se debilita, pienso acabar con esta zorra a mi nadie me echa de ningún sitio tanto si es mi casa como si no y menos una estúpida humana como ella. Volvemos al principio, sus pulsaciones decaen cada vez mas y su respiración es cada vez mas débil, estoy a punto de acabar con su miserable vida pero, cuándo la tengo donde quería mientras saboreo su deliciosa sangre algo me impide acabar con ella, algo en mi cabeza no me deja y no sé que cojones es, me ha vuelto a pasar lo mismo que la vez anterior. ¡Me cago en la puta! Aquel sentimiento de obligación a no matarla me estaba invadiendo así que sin mas dilación saco mis colmillos de su cuello bruscamente y la dejo caer al suelo.

¡Joder!.— Exclamo a modo de frustración.

La joven, debilitada casi no se puede levantar del suelo de madera de su cuarto por si sola. Alza una mano y la lleva a su cuello para evitar desangrarse. Arrugo la nariz y frunzo los labios ofuscado y me agacho, la cargo en mis brazos y la dejo sobre su cama, luego llevo mi muñeca a mis labios dando un mordisco sobre ésta y la acerco a los labios de la morena haciéndola beber la suficiente sangre como para que se recupere. Cuando termina, se deja caer en la cama con los ojos cerrados y yo desaparezco de allí en menos de un segundo.


Llego a mi mansión y doy un portazo ofuscado. ¿Por que no puedo matar a esa humana? Llevo cazando mas de quinientos años, he matado a billones de personas a lo largo de mi inmortalidad y ahora no puedo con una simple paleta de pueblo. ¿Por que? Me quito la chupa de cuero y la dejo de malas maneras sobre el sofá sin poder dejar de pensar que me impide matarla, no significa nada para mi ni ella ni nada, no creo ni confío ni me importa nadie más que yo mismo, siempre ha sido así en lo que llevo de existencia y así seguirá. Por ahora no me queda más que bajar al sotáno y meterme en la cama, me quito la ropa dejandola tirada por el suelo, mañana la recojo si me apetece.

Me meto en la cama y me tapo hasta la cintura, sin darle mas vueltas a lo sucedido hoy con aquella chica cierro los ojos y me dejo llevar por Morfeo.

miércoles, 21 de enero de 2015

Derek Korskov

  • Nombre completo: Derek Korskov
  • Edad real: 561 años.
  • Edad aparente: 23 años.
  • Nacionalidad: Ruso.
  • Lugar de residencia: Derek no tiene un lugar fijo, va de un país, estado, ciudad o pueblo constantemente, cuando se cansa de dicho lugar sigue moviendose por el globo terráqueo.
  • Raza: Vampiro puro
  • Historia: Derek nació humano, hijo de Katia y Nikolay Korskov. Tenía un hermano gemelo, llamado Sergey, todos de nacionalidad rusa. Su madre era una bruja muy poderosa, su padre y el resto de los Korskov también, toda la familia era el famoso aquelarre: Vennus. Pero Derek y su hermano allá por el año 1453 aún ya tenían sus correspondientes poderes como brujos, pero el mayor de los gemelos era caprichoso, y quería hacer magia en cualquier sitio sin saber que así podría delatarse con el resto de mortales de Izhevsk, la capital de la República de Udmurtia, en Rusia. Ante su imprudencia constante y ante el peligro de que algunos ciudadanos se empezaban a percatar de sus prácticas, el aquelarre Vennus decidió castigarle después de varias oportunidades tanto a él como a su hermano Sergey, a pesar de que éste era algo mas prudente y cauteloso que Derek. Katia, la líder del aquelarre creó un hechizo que convertiría a sus dos hijos en vampiros puros, en seres inmortales para siempre, les dió a probar el brebaje que contenía dicho hechizo y ambos gemelos, tan inocentes como su propia edad adolescente indicaba, tomaron el brebaje que su madre les ofrecía. El hechizo decía que a la edad adulta de 23 años, el primero de los dos hermanos que desacatase la ley de no usar la magia frente a los mortales, desataría la maldición.
    Sergey y Derek llegaron a dicha edad unidos, la conexión que les unía iba mucho mas allá de ser gemelos, se compenetraban perfectamente a pesar del egoísmo y la vanidad de el gemelo mayor en ocasiones, pero al ser adultos, el único que siguió la ley fue Sergey, Derek siguió haciendo de las suyas, creo agua en un pozo de la capital, varias jóvenes lo descubrieron y no dudaron en gritar los cuatro vientos aquella temida palabra en aquellos tiempos: Brujería. Fue así como varios integrantes del aquelarre fueron quemados vivos en la plaza de Izhevsk. Y en ese mismo instante, la sangre de vampiro afloró por el organismo del chico, transformándose así en un monstruo, en un parásito que tenía que alimentarse de humanos para sobrevivir. Sus emociones crecieron: Orgullo, egoísmo, vanidad, celos, envidia, venganza...Ningún sentimiento bueno quedó en el interior del corazón de Derek, su única debilidad fue su hermano, el cual no se convirtió gracias a que respetó la ley que su aquelarre había impuesto, pero la debilidad de Derek poco a poco se fue convirtiendo en odio y envidia, y más aún cuando Sergey conoció a una joven de la que se enamoró perdidamente, el hecho de que su hermano pudiera crear su propia familia siendo humano y él no lo estaba matando. Una noche de primavera, Derek arremetió contra su hermano, lo mató partiéndole el cuello y acto seguido, provocó la masacre: Mató a todo el aquelarre Vennus, incluídos sus padres y la joven novia de su hermano gemelo. Derek había pasado de ser un joven y poco cuidadoso brujo a un vampiro frío, benévolo y sin corazón, había perdido totalmente su esencia humana, su humanidad.

  • Aspecto físico: Derek no es el típico vampiro al estilo Nosferatu, tiene mucha similitud a la raza humana y no se le nota que es un vampiro puro hasta que el mismo cambia su rostro para alimentarse, eso le permite adaptarse entre los mortales. Las únicas diferencias que pueden notarse son una palidez general de la piel y una belleza poco habitual en un hombre.
    Es alto y delgado pero con su musculatura bien definida, su cabello es negro azabache y sus ojos azules, tan azules como el mar o el propio cielo sin embargo, cuando se enfada o se transforma para alimentarse, éstos se vuelven negros como su cabello, cuando se calma sus ojos vuelven a ser azules. En su rostro no figura ni una sola imperfección, lo que hace que tenga un aspecto inocente, el que conserva de tan solo 23 años. Sus facciones son masculinas y agradables a la vista. De mandíbula fuerte, nariz recta y pómulos altos. Sus ojos azules son realmente expresivos, sus expresiones son estrafalarias cambiando de una realmente dulce a una pícara o malvada con gran facilidad.

  • Descripción psicológica: Una de las características personales de Derek es el uso de la ironía y el sarcasmo acompañadas de muecas estrafalarias usando toda su cara en especial sus ojos claros. No muestra humanidad, más bien se muestra despiadado, cruel y un sinvergüenza que no dudará en aprovecharse de las mujeres a las que seduce. Es muy ingenioso y astuto ya que no se le suele escapar nada. Pero cuando quiere es muy cortes nublando lo brusco que suele ser de su “otro lado”. Pero aunque no quiera reconocerlo hay nobleza dentro de él y también humanidad, algo que impide que salga al exterior por todos los medios. Pero tendrá un punto débil, el cuál descubrirá con el tiempo, lo que dejará mostrar al Derek blando en ocasiones. Borde, frío y protector cuando se enamora, algo que solo sucedió una vez en su vida y que cree que no volverá a suceder jamás. No le importa lo mas mínimo la raza humana ni cualquier raza, mejor dicho, no le importa ni confía en nadie más que en si mismo.Tiene un sentido del humor bastante negro, y es egocéntrico conoce bien su atractivo, es impulsivo y es fiel a lo que cree. Odia admitir sus sentimientos ya que para el no son necesarios, cuando se encuentra en confianza y se apega a alguien su lado protector sale a flote, pero no con cualquier persona. También es arrogante y se define a él mismo como el malo de la película un papel que no le disgusta.

  • Habilidades: Al ser vampiro y no uno cualquiera cuenta con el don de la persuasión, puede meterse en la mente humana e incluso en la de algún que otro neófito y controlarla, puede hacer que piensen y hagan lo que él quiera. Posee una velocidad y una fuerza sobrenaturales. Se alimenta de sangre humana y no tendrá ningún reparo en matar, su mordedura es bastante diferente a la de un vampiro normal, sus incisivos son mas grandes de lo habitual lo que le permite desgarrar el cuello de su vicitima si el así lo desea. Puede correr a mas de cien kilómetros por hora, su fuerza es capaz de levantar objetos que superan mas de cien veces su peso, tiene una memoria perfecta y su piel es dura por lo que podría ser indestructible. Sólo tiene una debilidad, la cual no vamos a confesar aquí ¿no? Es ágil a la hora de luchar gracias a sus rápidos movimientos no se le escapa una. Podría romperte el cuello con una sola mano si quisiera.

  • Estudios: Gracias a su eternidad a podido asistir a diferentes universidades por lo que, a pesar de ser como es, es un vampiro culto. Ha finalizado carreras como: Arte, medicina, literatura inglesa, biología e historia. Actualmente y debido a que no tiene una vivienda fija no ocupa ningún puesto de trabajo ni si quiera como tapadera, ya que a él no le importa ni tiene necesidad de fingir ser humano.


  • Vehículos: Posee una reliquia, un Chevrolet Impala del 70 de color negro.